La virtual presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, ha confirmado que existen múltiples proyectos de colaboración en marcha con los gobiernos de Belice y Guatemala, y expresó su intención de fortalecer los lazos con Centroamérica mediante encuentros bilaterales con los jefes de Estado de la región. En declaraciones recientes, enfatizó que el desarrollo económico y social compartido es una prioridad, especialmente en temas de migración, infraestructura y medio ambiente.
Sheinbaum destacó que los proyectos con Belice y Guatemala son parte de una perspectiva regional que pretende fomentar el bienestar compartido, abordar las causas fundamentales de la migración y fortalecer una agenda unificada en sectores clave. Enfatizó que estas medidas no solo cumplen con los acuerdos internacionales de México, sino que también demuestran una firme creencia en la importancia de potenciar la colaboración sur-sur.
Entre los proyectos ya en curso destacan programas de desarrollo social, apoyo técnico en agricultura sostenible, electrificación rural y expansión de redes de transporte. Además, se contemplan acciones conjuntas para el cuidado de las cuencas hídricas compartidas, así como programas ambientales orientados a mitigar los efectos del cambio climático en zonas transfronterizas.
Sheinbaum expresó su disposición a reunirse personalmente con los presidentes de Guatemala y Belice en las próximas semanas, en encuentros que podrían celebrarse tanto en territorio mexicano como en las capitales centroamericanas. Estos encuentros tendrían como objetivo principal la coordinación de políticas públicas, el seguimiento a compromisos previos y la identificación de nuevas oportunidades de colaboración.
También expresó su deseo de iniciar conversaciones directas con otros líderes de la región, entre ellos los de El Salvador y Honduras, con quienes aspira a desarrollar un plan conjunto centrado en la justicia social, la lucha contra la pobreza, la igualdad de género y la integración energética.
En su perspectiva sobre la política internacional, Sheinbaum ha argumentado que la conexión de México con Centroamérica debe fundamentarse en el respeto mutuo, la no intervención y la colaboración equitativa. Declaró que el progreso regional no debe considerarse solo desde un punto de vista de seguridad en las fronteras, sino desde una perspectiva holística que enfrente las causas de los movimientos migratorios.
En este contexto, destacó la continuidad de programas como Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, los cuales han sido replicados en varias naciones centroamericanas con apoyo técnico y financiero de México. A su juicio, este tipo de políticas han demostrado ser más eficaces para contener la migración forzada que las medidas coercitivas o de contención militar.
Además de la agenda social, Sheinbaum destacó que fortalecer los corredores logísticos, puertos y vías férreas que vinculan el sur de México con Centroamérica será uno de los ejes principales de su administración. En especial, mencionó el papel estratégico del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec como impulsor del comercio y la movilidad en la región.
En conjunto con estas propuestas, afirmó que su gobierno intentará reforzar colaboraciones con entidades internacionales y bancos de desarrollo para respaldar proyectos conjuntos. Además, señaló que se enfocará en aumentar la participación de las comunidades indígenas y rurales en estos procesos, asegurando así que el desarrollo económico sea inclusivo y respete la diversidad cultural.
Con estas acciones, la futura presidenta busca establecer una política exterior más activa hacia el sur del continente, retomando el liderazgo regional de México con una visión humanista y de cooperación. El objetivo, según su equipo, es contribuir a un entorno regional más estable, próspero y justo, en beneficio de los pueblos de Mesoamérica.
