La Federación de fútbol propone retirar durante dos años la licencia al entrenador del Alhama por “trato vejatorio y degradante” a las jugadoras | Sociedad

La Federación Española de Fútbol (RFEF), según ha informado este viernes el sindicato FUTPRO, ha propuesto suspender la licencia federativa durante dos años a Juan Antonio García Martínez, conocido como Randri, entrenador del Alhama. El club murciano disputa ahora la Segunda femenina tras descender la pasada temporada. Randri, según dice FUTPRO que recoge la RFEF, ha llevado a cabo “conductas de trato vejatorio y degradante hacia la mayoría de las jugadoras, afectando su dignidad y creando un entorno laboral hostil”. Sostiene, además, que ese comportamiento ha sido “reiterado en el tiempo, con acciones indiscriminadas hacia las jugadoras”.

Al mismo tiempo, el comité de disciplinar de la RFEF propone sancionar a Tamara Ruiz, directora deportiva y mujer del entrenador, con una inhabilitación de un año para actividades en la organización deportiva del fútbol. La sanción, según informa FUTPRO, es por “pasividad ante el comportamiento inapropiado del entrenador” y “participación en acciones desconsideradas hacia las jugadoras, incluyendo la difusión de una fotografía inapropiada”. La fotografía a la que se refiere la Federación es una imagen que se envió a toda la plantilla —en la que había una menor— del cuerpo técnico desnudo. Se envió, según han comentado varias jugadoras a este periódico, desde el teléfono de Randri, pero su mujer siempre asumió la responsabilidad de haberla enviado. La propuesta de sanción para el club, por otra parte, es de 6.001 euros por “falta de acciones preventivas y reactivas frente al comportamiento persistente del entrenador”. Las partes tienen ahora diez días para presentar alegaciones. Una vez recibidas, el comité disciplinarios de la RFEF estudiará si mantener, aumentar o cancelar directamente la sanción.

El Alhama es fundó en 2004, lo hizo Antonio García, el padre del entrenador, que ejercer de presidente. ITSS hizo también una investigación tras recibir la denuncia de FUTPRO y levantó acta de infracción el pasado 7 de junio. Su informe, a la espera de conocerse la sanción, concluyó que “el entrenador llevó a cabo un comportamiento inadecuado que ha afectado a la dignidad de la mayoría de las jugadoras (68%) […]. Estaríamos ante la existencia de un ambiente laboral hostil producido por comentarios inadecuados/despectivos/humillantes, lo que conlleva el haber creado un entorno laboral degradante u ofensivo”.