Jorge Martín da el primer golpe en el GP de Qatar | Motociclismo | Deportes

Jorge Martín, en el GP de Qatar.NOUSHAD THEKKAYIL (EFE)

Jorge Martín cumplió a rajatabla con su plan y sigue dependiendo de sí mismo para proclamarse campeón del mundo de MotoGP la semana que viene en Valencia. Con una brillante victoria bajo los focos en la carrera al sprint del GP de Qatar, el madrileño se aseguró que la batalla por el título con Pecco Bagnaia llegará al último gran premio del año tras recortarle siete puntos al vigente campeón. Con su octavo triunfo del año en el nuevo formato de carreras cortas del sábado, el aspirante español volvió a demostrar que ningún piloto ha podido con él en términos de ritmo y velocidad esta temporada. Este domingo (18:00h, DAZN), en la carrera larga, podría incluso dar otra estocada y situarse líder rumbo al asalto final.

Martín supo sobreponerse a un viernes regular y una cronometrada más modesta de lo que él hubiera deseado. Nervioso en los libres y decepcionado con su quinta plaza en parrilla, agachó la cabeza y dejó atrás la frustración para desatar su pilotaje más agresivo, como ya avisó en su careo con el vigente campeón este jueves, en la prueba al sprint. “Quizás me la voy a jugar”, dijo entonces. Y vaya si lo hizo. En la primera curva, emparejado con el número uno y su gran rival, que salía cuarto, no dudó en meterle la moto y el codo para trazar por dentro y superarle nada más empezar. “El viernes sentí demasiado la presión y hoy he decidido: ‘que sea lo que tenga que ser”, apuntó tras ganar.

Su conducción encendida le pasó una mala jugada después de su buena salida, ya que se coló en una frenada y Bagnaia aprovechó para recuperar la ventaja inicial. Además, Marc Márquez, siempre un mal cliente en el cuerpo a cuerpo, le alejó un pelín más de su ansiada presa. Para suerte suya, la larga recta de meta y la velocidad punta de su Desmosedici le permitió dejar atrás la Honda y ponerse de nuevo a tiro de su gran rival en la segunda vuelta. El madrileño no esperó ni un giro más. De nuevo al límite, metiendo moto y cuerpo, rebasó al italiano tocándole ligeramente en el momento de máxima inclinación para ambos en la curva 10. Arrivederci, pareció decirle el aspirante al campeón, que no tuvo más remedio que claudicar.

Martín desató entonces un ritmo infernal y se fue a por los de delante, con Bagnaia quedando encallado en la quinta posición, incapaz de sacar más ritmo de su Ducati oficial. “Para nosotros ha sido un desastre, para otros no”, soltó el vigente campeón en referencia a su falta de sensaciones con el mismo neumático que poco antes había rodado a la perfección. “Es un poco extraño lo que he sentido hoy, pero a veces puede pasar”, sentenció sobre sus malas sensaciones con la goma de atrás. Preguntado por su explosivo cuerpo a cuerpo con Martín, tampoco se cortó: “Hay pilotos que prefieren pilotar así. Es muy agresivo y físico, y nos hemos tocado… pero me gusta que todo esté abierto”.

En la quinta vuelta, el español ya pensaba solamente en ganar y recortarle el máximo número de puntos al todavía líder del Mundial. El turinés mantiene siete puntos de ventaja todavía, pero el compás deportivo y mental lo lleva ahora indudablemente su rival. Contra él tampoco pudieron hacer gran cosa Álex Márquez y Luca Marini, las otras Ducati destacadas en el enésimo festival del curso para la fábrica de Bolonia, que situó a cinco motos en las cinco primeras posiciones al término de la acción.

El madrileño rodó desatado en cabeza desde la sexta vuelta y voló para evitar que Fabio DiGiannantonio, el único que le siguió de cerca, pudiera arrebatarle un triunfo que es otro golpe de efecto en este espectacular cierre de Mundial. El podio lo completó Marini, autor de la pole. “Hoy tenía confianza en mí mismo”, comentó el ganador, muy satisfecho por haber mantenido la calma tras su mala frenada y verse por detrás de Bagnaia y Márquez en el giro inicial. “Me he tenido que calmar, aceptar esa situación. He podido encontrar mi ritmo y adelantarles a todos, también apretar más que DiGiannantonio para poder ganar. Creo que ha sido mi mejor victoria del año al sprint”, añadió.

Martín ha sido el piloto que mejor ha sabido aprovechar la explosividad del nuevo formato. Sus ocho victorias no tienen parangón y Bagnaia, por ejemplo, solo ha podido ganar en cuatro ocasiones al sprint. Las carreras cortas, con menos estrategia y disputadas casi siempre a todo gas, parecen hechas a medidas a su estilo, de los más agresivos del campeonato. Su rival, por ahora, ha sabido aguantar sacando mayor partido de los domingos, donde ha sido capaz de mantener distancias a base de mejores estrategias y un estilo más cerebral.

“Hoy teníamos potencial para ganar y hemos quedado quintos. Esperamos encontrar mañana eso que necesitamos para vencer”, se resignaba el italiano, visiblemente molesto con su equipo. A pesar de que la tensión está en máximos y cualquier error puede definir el nombre del campeón, ambos contendientes apuntan a dar lo mejor de sí y dejarse llevar. “Tengo que disfrutar encima de la moto”, dice Martín para definir el elemento clave que le convertirá en campeón. Él lo tiene claro. Habrá chispazos este domingo antes de la gran final. De ganar, seguirá dependiendo de sí mismo sin importar Bagnaia ni nadie más.

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