João Félix conquista Cádiz para el Barcelona | Fútbol | Deportes

Aunque pasa de puntillas por los partidos, João Félix acostumbra a dejar un rastro embriagador por su fútbol delicado y sus goles seductores, algunos decisivos como el de Cádiz. El excelente tanto del portugués despejó el camino azulgrana en busca del París Saint Germain en la Champions y del Bernabéu en la Liga. No se rinden los azulgrana en vigilias del Clásico por más que tampoco ceda puntos el Real Madrid. A falta de siete jornadas, la diferencia es de ocho puntos después que los dos grandes resolvieran sus respectivas salidas con el mismo marcador de 0-1.

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Jeremias Ledesma, Javi Hernández, Iza, Victor Chust (Lucas Pires, min. 83), Aiham Ousou, Rubén Alcaraz, Álex Fernández (Diadie Samassekou, min. 76), Rubén Sobrino, Robert Navarro (Machís, min. 76), Chris Ramos (Maxi Gómez, min. 51) y Juanmi (Roger, min. 76)

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Barcelona

Ter Stegen, A. Christensen (Koundé, min. 61), Pau Cubarsí, Hector Fort (Pedri, min. 62), Marcos Alonso, Sergi Roberto, Oriol Romeu, Fermín López, Vitor Roque, Ferrán Torres y João Félix (Marc Casado, min. 85)

Goles 0-1 min. 36: João Félix.

Árbitro Juan Luis Pulido Santana

Tarjetas amarillas Pau Cubarsí (min. 26), Sergi Roberto (min. 46), Javi Hernández (min. 64), Ter Stegen (min. 76) y Roger (min. 84)

El Barcelona soluciona por igual los encuentros aparentemente más difíciles y también los sencillos, aquellos en los que se le exige la victoria sin importar el momento ni la alineación, contiendas llamadas de entreguerras como la del Nuevo Mirandilla. A pesar de que menguó su caudal futbolístico, el equipo de Xavi no perdió la solidez ni la consistencia ante un Cádiz que no encontró la manera de batir a Ter Stegen. Los andaluces dieron muchas vueltas al partido sin dar con el marco del Barcelona el día en el que precisamente podían haber alcanzado al Celta.

Xavi arriesgó mucho con el once, una vez sabido que el Madrid había ganado en Mallorca, porque juntó a varios suplentes con algún futbolista nada habitual, como Marcos Alonso y Vitor Roque, y tres titulares el miércoles pasado en París: el portero Ter Stegen; el capitán Sergi Roberto, sancionado para el partido europeo del martes, y el central Cubarsí. “Necesitamos piernas y energía”, argumentó Óscar Hernández, hermano del entrenador del Barça. La fatiga de la Champions pesaba tanto como las ausencias por tarjetas de João Cancelo, Iñigo Martínez y Lewandowski para una cita además muy exigente por la necesidad de puntos del Cádiz, que se bate por salir del descenso en pugna con el Celta.

Los dos equipos combatían más que jugaban en un escenario de alta tensión como era el Nuevo Mirandilla. El Cádiz era acaso más agresivo y solidario, menos contemplativo que el Barcelona. Aunque no había ocasiones, ni siquiera tiros a portería en un partido sin ritmo, la defensa azulgrana era más exigida que la dispuesta por Pellegrino. No se doblaba el Cádiz y en cambio Pau Cubarsí, tan escrupuloso que apenas comete faltas, el futbolista en el que más se reconoce el estilo del Barça, fue amonestado con la tarjeta amarilla por vez primera en la Liga. Alcanzada la media hora, la productividad del Cadiz quedó reducida en cualquier caso a un disparo de Javi Hernández que neutralizó Ter Stegen.

No había riesgo ni inventiva hasta que compareció João Félix. El portugués enganchó de chilena un balón tocado por un defensor a la salida de un córner y superó a Ledesma. El gesto técnico fue tan vistoso como difícil porque João Félix ganó la posición y se esfumó entre Iza y Javi Hernández para armar la pierna y poner el 0-1. Igual de admirable fue el toque de cabeza de Sergi Roberto que dejó el balón franco para el chut de Fermín. La intervención de Chust en la línea de gol evitó el tanto del centrocampista andaluz, siempre generoso en el esfuerzo y el desmarque, llegador y rematador ante Ledesma. El fútbol de combinación de los azulgrana acabó por someter al juego físico y vertical del Cádiz

El descanso no despabiló inicialmente al Cádiz, el equipo menos goleador de la Liga, mientras Xavi y Óscar empezaban a mirar al banquillo para activar los cambios con vistas al PSG y el Madrid. Los andaluces tocaron a rebato a partir de un gol anulado por fuera de juego de Juanmi y los azulgrana se encomendaron a las conducciones tan selectivas como desequilibrantes de João Félix. Justo cuando la hinchada más apretaba, aparecieron en escena Lamine Yamal, Koundé y Pedri para mejorar la fotografía del Barcelona. Los azulgrana, más ocupados en controlar el juego que en cerrar el partido, se confiaron en exceso y se expusieron a una jugada accidentada en el área de Ter Stegen.

La mejor garantía para el Barcelona era la omnipresencia de Fermín. No le quedó más remedio al Cádiz que adelantar las líneas y apretar con los futbolistas de refresco elegidos por Pellegrino en busca de un arrebato final ante la impaciencia de la hinchada del Nuevo Mirandilla. El empate no llegó porque Ter Stegen respondió con una estupenda parada a un disparo cuzado de Samassekou. No hubo noticias prácticamente en cambio de los atacantes del Barcelona, ni siquiera cuando salió Raphinha, el héroe del Parque de los Príncipes.

Hay pocos equipos, al fin y al cabo, que sepan jugar con el 1-0 o el 0-1, un marcador que en la presente temporada ha repetido hasta 11 veces y que ya le valió para ganar la pasada Liga. Las esperanzas del Cádiz acabaron en un saque de esquina concedido por el joven Casadó que se sumó en los últimos minutos a la defensa de la mímima victoria del Barça.

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