España pierde 75-86 frente a Japón en el primer partido del Preolímpico | Baloncesto | Deportes

El trepidante juego de Japón -plata en los últimos Juegos, en Tokio-, con ataques rápidos, una lluvia de triples y una defensa muy activa, desbordó a España en el primer partido del Preolímpico de baloncesto Sopron (Hungría) y complicó su camino a los Juegos de París con una derrota en la que no acertó a encontrar la solución a los desafíos asiáticos.

El equipo de Miguel Méndez no pudo evitar el guión que marcó su rival. Ni el gran partido de Raquel Carrera ni el notable debut de Megan Gustafson le permitió impedir que se jugara a la carrera. Además, cada vez que se acercó en el marcador los triples rivales mermaron su moral y abrieron su defensa. El viernes se medirá a Canadá y el domingo a la local Hungría, tal vez el rival más débil, y aunque pasan tres de cuatro, la clasificación se le complica.

El vertiginoso ritmo que impuso Japón en el arranque venció a la idea de España de aprovechar su superioridad física cerca del aro pese a que Carrera se hizo dueña de los aros (10-15, minuto 5). Méndez se vio obligado a buscar soluciones: primero fue un tiempo muerto y después la aparición de la capitana Alba Torrens, que cumplía 200 partidos como internacional, y de la nacionalizada Gustafson.

Nada le funcionó a una desbordada España, que vio cómo su desventaja crecía hasta los trece puntos (18-31, minuto 12). La movilidad y rapidez nipona, además de su desparpajo en el tiro de tres, daba fluidez a su anotación y su frenética actividad defensiva complicaba las rutinas ofensivas de las de Méndez.

Con el paso de los minutos, Japón empezó a acusar el desgaste y Gustafson, paciente, empezó a hacer daño cerca del aro. Con siete puntos casi seguidos, la jugadora nacida en Wisconsin (Estados Unidos) fue clave para un parcial de 12-2 que hizo saltar las alarmas en el equipo asiático.

La aparición de Saki Hayashi desde la línea de tres como alternativa anotadora a Evelyn Mawuli permitió a Japón volver a abrir hueco al enlazar la exterior tres lanzamientos de 6,75 casi seguidos. Salvó así buena parte de la renta de su equipo al llegar al descanso (36-46, m.20).

El parón renovó la energía japonesa que aceleró de nuevo en la reanudación hasta llevar su renta hasta un máximo de diecisiete puntos con una lluvia de triples que sacó por completo del sitio a la defensa española. De nuevo Mawuli se convirtió en una pesadilla para las de Méndez (47-64, minuto 27) e incluso su hermana, la jugadora del Estudiantes Stephanie, se unió a ella.

Con todo en contra, Méndez se sacó de la manga el ‘comodín’ de Leo Rodríguez. Dos triples seguidos de la canaria permitieron a España entrar al último cuarto con opciones pero obligado igualmente remontar doce puntos.

No le faltó voluntad al conjunto español en el cuarto parcial, pero le faltaron ideas eficaces para frenar a un crecido Japón, que no cedió el mando en ningún momento y que controló con frialdad sus nervios. Al menos España pudo rebajar su desventaja, un factor que puede ser clave en los previsibles empates múltiples.

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