El TAD incoa expediente a Rocha y se paraliza su proclamación como presidente de la federación de fútbol | Fútbol | Deportes

El último capítulo en el culebrón con sede en la Ciudad de Fútbol de Las Rozas deja a la Federación Española de Fútbol (RFEF) compuesta y sin novio. La comisión electoral ha admitido la impugnación del proceso, de acuerdo con la solicitud de Miguel Galán, presidente de la escuela de entrenadores Cenafe y el hombre que se ha propuesto cambiar el rumbo en el seno del órgano que rige el fútbol español. Y descabezarlo. Pedro Rocha, investigado desde el pasado viernes en la conocida como Operación Brodie, todavía no puede ser proclamado presidente. El movimiento de Galán, que impugna las elecciones por considerar que los avales presentados por Rocha no son válidos, bien por “estar caducados”, bien por “haber sido obtenidos en un presunto fraude electoral”, pone freno al proceso y abre un nuevo plazo: el 26 de abril, la fecha tope señalada en el calendario electoral y para cuando debería haberse resuelto la causa. Para entonces habrá que ver si Rocha llega a ser nombrado, acechado como está por la justicia y por la vía administrativa.

La impugnación añade picante e incertidumbre a la situación. Pero hay más caminos para cercar a Rocha y su gente de confianza. El Tribunal de Arbitraje del Deporte ha incoado un expediente sancionador a Rocha y a toda la comisión gestora por infracción muy grave. El origen es otra denuncia de Miguel Galán, que le acusa de haberse extralimitado en sus funciones como presidente “interino” y de retrasar la convocatoria electoral. La resolución del TAD al respecto ha sido remitida este lunes al Consejo Superior de Deportes (CSD), que está analizando las 39 páginas de las que consta el escrito “para definir los siguientes pasos”, según informaron fuentes del Consejo a este diario. Mientras se estudia la posible inhabilitación de Rocha y el resto de miembros de la federación que integraban el núcleo duro de la misma tras sobrevivir a la crisis de Rubiales y al efecto último de la Operación Brodie, la RFEF sigue sin rumbo y sin una cabeza visible ni nadie capaz de firmar un solo contrato para avanzar en el día a día.

Durante el proceso electoral abierto recientemente Rocha no tuvo oposición. Ningún otro aspirante a la presidencia de la Federación logró reunir los avales suficientes (21) como para presentar oficialmente su candidatura a los comicios que permitirán cubrir el actual ciclo olímpico. Y Rocha, con una exhibición de apoyo masivo del mundo del fútbol (presentó 107 avales), se autoproclamó vencedor y presidente hasta el próximo mes de octubre o noviembre, cuando debería convocar de nuevo elecciones. La proclamación oficial de Rocha, sin embargo, no se ha producido este lunes, como estaba previsto. Galán ya había advertido de que impugnaría el proceso al considerar que antes deberían haberse renovado una cuarentena de asambleístas (en total deben ser 140) que había perdido su condición al causar baja o haber perdido la ficha federativa, casos por ejemplo de Luis Enrique o Jorge Vilda, ex seleccionadores que ahora trabajan fuera de España. Así lo ha hecho. Y el resultado de las elecciones sigue en el aire. Como el futuro de la propia federación, vigilada en la distancia por el CSD y la FIFA.

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