Campazzo pone al Madrid a 100 | Baloncesto | Deportes

La pieza que faltaba era Facundo Campazzo. El base argentino, de 32 años, regresó el verano pasado al Real Madrid después de probar fortuna en la NBA y de una corta estación de paso en el Estrella Roja y ha encajado como un guante en un equipo que hoy es una máquina. El conjunto de Chus Mateo ha ganado los 12 partidos oficiales que ha disputado (seis de ACB, cuatro de Euroliga y dos para levantar la Supercopa), más el duelo ante los Dallas Mavericks por 127-123, es el máximo anotador en la competición española y en la europea, y hoy (20.45, Movistar) recibe al Barça en el torneo continental después de haberle vencido ya dos veces en poco más de un mes: en una semifinal de la Supercopa (80-90) y en la Liga (86-79). Son las dos únicas derrotas azulgranas de la temporada.

Este Madrid de Campazzo es un ciclón. “Imparable”, zanjó Ettore Messina, técnico del Olimpia Milano, tras ser zarandeado en el WiZink; “para los rivales es un problema porque hay que luchar contra esa convicción. Antes que jugar al baloncesto, hay que ganar el partido mentalmente”. Al equipo blanco se le caen los puntos de los bolsillos. De 12 partidos, en siete han alcanzado o superado los 90, y en tres han rebasado los 100 (el tope son los 106 al Murcia). Es el equipo líder en anotación (y único invicto) en la ACB (93,6 puntos de media, por delante de los 90,1 del Unicaja) y en la Euroliga (90,75 por los 89,5 del Barça); comanda el apartado de asistencias en el torneo doméstico con 20,7 por encuentro, un registro nunca alcanzado antes por ningún equipo al final de una temporada; es el mejor en porcentaje de acierto en tiros de dos (62,1%) y en mates (5,5)…

“Las cosas van bien, estamos siendo el equipo que queremos ser, defendiendo con intensidad, compartiendo el balón, siendo solidarios en ataque para encontrar el mejor tiro y en defensa para sacar el pundonor para suplir alguna carencia. Eso me gusta. Hay que mantenerlo en el tiempo”, subrayó este miércoles Chus Mateo.

La locomotora la conduce Campazzo. El base fue el único fichaje blanco tras las bajas de Goss, Hanga, Randolph y Cornelie. Pero vale por cuatro. El argentino ha enterrado las dudas de la campaña anterior en la dirección del juego y con su inteligencia, rapidez y capacidad de pase el resto de piezas han florecido. Sergio Rodríguez completa el suministro de canastas, Tavares sigue en la cima (20 de 22 en tiros de dos en la ACB), Poirier exhibe su mejor versión (10 puntos y 5,3 rebotes de media), Musa fue elegido el mejor de la Liga en septiembre, y el triplete de veteranos (Chacho, Rudy y Llull) conjuga con los noveles (Hugo González, Diagne y Ndiaye).

“Facundo nos ayuda muchísimo a entender el estilo que queremos tener y sobre todo a asignar los roles mucho mejor y antes que el año pasado. Ahora es más fácil porque Facu solo juega de base. Y es un base perfecto para nosotros”, analiza Chus Mateo, centenario en el banquillo blanco (76 victorias y tres títulos). Aunque ese ritmo frenético tiene también un asterisco: el Madrid es el sexto equipo de la ACB que más balones pierde (14,3 por cita), una sangría que puede exprimir el Barça.

Campazzo fue el MVP de la Supercopa. En la ACB colecciona 6,7 asistencias por choque, solo por detrás de las 7,5 de Dani Pérez, del Manresa. En los seis últimos partidos entre la Liga y Europa ha firmado 50 pases de canasta, 10 al Olimpia Milano. Así se rindió Messina.

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