Así fue el rifirrafe entre Alonso y Sainz en la carrera al ‘sprint’ del GP de China de F1 | Fórmula 1 | Deportes

Carlos Sainz y Fernando Alonso se enredaron este sábado en una trifulca durante la primera carrera al sprint del curso, en Shanghái, que terminó con la primera discrepancia evidente entre ellos en los ocho años que los dos españoles llevan compartiendo pista. El primero terminó el quinto y el segundo se vio obligado a abandonar, como consecuencia del topetazo que tuvieron mientras peleaban por la última plaza del podio, a dos vueltas para el final. Con los neumáticos muy tocados por el desgaste y poco margen de maniobra, el intercambio de golpes que mantuvieron, un toma y daca delicioso para el espectador, derivó en el pinchazo del asturiano.

Nada más terminar, Alonso le recriminó a su compatriota que no le dejara espacio en uno de los múltiples adelantamientos, durante el fragor de la batalla que libraron el uno contra el otro. Sainz, por su parte, calificó como “un tanto optimista” la maniobra de defensa del asturiano nada más ser superado. “Ataqué a Fernando y conseguí adelantarle bien. Luego, creo que él hizo un movimiento un tanto optimista para devolvérmela, y eso le ha costado la carrera a él y a mí, porque me ha provocado bastantes daños y me fui para atrás”, lamentó el piloto de Ferrari, que también se las tuvo con Charles Leclerc, su compañero en la Scuderia, que finalmente le adelantó y terminó el tercero. “Carlos es un tipo muy inteligente y después de la carrera entenderá que ha sido un poco demasiado agresivo, de la misma forma que a veces también lo he sido yo”, convino el monegasco. Tras los testimonios del parque cerrado, y después de escuchar las explicaciones del ovetense, los comisarios sancionaron a Alonso con diez segundos de penalización, y con la pérdida de tres puntos en su licencia. Nada grave siempre que no pierda otros nueve a lo largo del próximo año, dado que en ese case se vería obligado a perderse un gran premio.

“Son este tipo de sanciones que no se entienden y que yo no comparto, pero que hay que aceptar porque las imponen quienes tienen el poder”, se quejó Alonso tras la cronometrada. “Sobre todo, los tres puntos en el carné, que es algo sin precedentes. Te hace incluso plantearte si merece la pena salir a correr la sprint, la próxima vez, por los pocos puntos que se ponen en juego”, argumentó el corredor.

El castigo impuesto al de Aston Martin, en cualquier caso, hizo visible otra anomalía que precisará ser corregida. Más que nada, que los diez segundos que se añadieron al tiempo del bicampeón del mundo (2005 y 2006) no tuvieron ninguna incidencia al haberse visto forzado a la retirada.

El rifirrafe, son embargo, no se limitó a los corredores. Horas después de que la cronometrada finalizara, Aston Martin presentó una protesta formal contra Ferrari. En ella, la formación de Silverstone (Gran Bretaña) instó a la revisión del incidente provocado por Sainz, en el tramo final de la segunda eliminatoria (Q2), y que supuso la neutralización de la sesión con una bandera roja. A pesar de ello, el hijo del bicampeón del mundo de rallies (1990 y 1992) pudo regresar al taller tras volver a poner su bólido en marcha, y eso le permitió tomar parte en la criva definitiva (Q3).

El artículo 39.6 de la normativa prohíbe que cualquier participante cuyo bólido se haya detenido en la pista, participe en las tandas posteriores. Se da la circunstancia de que Lance Stroll, vecino de taller de Alonso en Aston Martin, cruzó la meta con el undécimo mejor registro en la Q2, convirtiéndose en el primero de los eliminados, eventualidad que da sentido a la protesta de Ferrari.

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